Villancicos para la profesión de Mariana Téllez Girón Gómez de Sandoval en el convento de Santa Ana y San José de Madrid

Ruiz Jiménez, Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988

Resumen

Villancicos para la profesión de Mariana Téllez Girón Gómez de Sandoval, hija de los duques de Osuna y Uceda en el convento de Santa Ana y San José de Madrid en 1687.

Palabras clave

profesión o toma de velo , villancico , cartografiando villancicos para profesión de monjas , proyecto mujeres y redes musicales , María Antonia de la Concepción (monja, carmelita descalza) , Carlos II (rey) , María Luisa de Orleans (reina) , Mariana de Austria (reina) , Gaspar Téllez de Girón (V duque de Osuna) , Felipa de Sandoval (III duquesa de Uceda) , capilla de música de la capilla real (Madrid) , Juan Francisco Gómez de Navas (maestro de capilla)


En 1575, Teresa de Jesús, en una carta dirigida a Teutonio de Braganza, su confesor, expresa su deseo de fundar un convento de carmelitas descalzas en Madrid, para lo cual estaba el impedimento de la elevada renta con la que debía contar el monasterio para obtener la licencia del arzobispo de Toledo. Unos días antes de su muerte, en una carta fechada el 15 de septiembre de 1582, reiteraba este deseo que no vería cumplido en vida. La fundación madrileña tuvo que esperar cuatro años y fue llevada a cabo por Ana de Jesús que, acompañada de Juan de la Cruz, partía de Granada a Madrid, uniéndose al grupo inicial granadino dos monjas del convento de Malagón (Ciudad Real) y otras dos del de Toledo. La licencia de fundación tiene fecha de 25 de enero de 1586 y el primer establecimiento fue en una casa de la red de San Luis, celebrándose su primera misa el 17 de septiembre de ese año. Fue en su traslado en 1611 al nuevo convento, situado en la actual plaza de Santa Ana y construido con el apoyo económico de la reina Margarita de Austria, cuando se añadió el nombre de San José al primigenio de Santa Ana. En la Guerra de la Independencia el convento sería saqueado y destruido.

En la Biblioteca Nacional se ha conservado un pliego de villancicos, sin fecha, con los textos de los que se cantaron en la profesión de María Antonia de la Concepción en este cenobio carmelita, hija de los duques de Osuna, a la que asistieron el rey, la reina y la reina madre. Un manuscrito, escrito por un capellán del convento, “sacado de varios papeles y ejemplares”, conservado en la citada biblioteca, nos permite conocer algunos detalles sobre esta monja que llegó a ser priora del convento de Santa Ana y San José. Sus padres fueron Gaspar Téllez de Girón, V duque de Osuna, y Felipa de Sandoval, III duquesa de Uceda, que había sido dama de la reina María Luisa. Natural de Osuna, María Ana o Mariana Téllez Girón Gómez de Sandoval (en el siglo) nació c. 1658 y se trasladó a la corte para servir también como dama de la reina María Luisa de Orleans (en el documento se cita como “María Luisa de Neoburg (que está en gloria)”). El rey se refería a Mariana como “la Girona”, por su filiación familiar, a la cual, al parecer, tenía un “particular afecto”. Con la reina continuó la correspondencia una vez que ya había ingresado en el convento. Vivió en palacio hasta los veinte y dos años. Su padre era reacio a que profesara, por lo que recurrió a la ayuda de “la reina madre Dª María Ana de Austria” que sería su valedora y su apoyo. La primera intención fue que profesara en la orden mercedaria, que era patronato de la reina, pero “recogida en su oración, le hablo el Señor interiormente de este modo: No te quiero sino carmelita descalza, en esta religión has de servirme”. De los dos conventos carmelitas de Madrid, el de Santa Teresa y el de Santa Ana, en los que “tenía amigas y compañeras”, eligió el de Santa Ana, del que era priora Ana María de Santa Teresa. El convento estaba con deudas y las plazas completas, lo cual impulsó a María Ana a escribir al papa Inocencio XI para que dictara un breve que le permitiera ingresar, a pesar de no haber vacante. Con el apoyo real, que como ya he apuntado asistió tanto a su ingreso en el convento como a su toma de velo, “entró en la religión a 5 de marzo de 1687”.

Para avisar a la comunidad carmelita del ingreso de Ana María, el rey Carlos II envió a su confesor, “el señor Carbonel”, comunicando a la priora que “había de correr por cuenta suya cuanto fuese necesario para los gastos de la entrada”. El cronista describe como “vieron venir al convento todas las majestades que nunca salían juntas”, y como ocuparon el coro, desde el cual el monarca comunicó oficialmente a la prelada Ana María de Santa Teresa: “la dispensa en la plaza y demás requisitos que falten, yo vengo a tener el gusto de que tenga este consuelo”. Al acto asistieron también sus parientes y un buen número de cortesanos. En el convento había en esa época otras hijas de conocidos linajes, como María Felipa de Santa Teresa, hija del duque de Linares, y Ana María de Jesús, hija de los condes de Fontanar que fue su maestra en el noviciado. El cronista nos dice que durante el año de noviciado los monarcas venían todas las semanas a visitarla: “un día los reyes y otro la reina madre”.

Trascurrido el año de noviciado se dispuso la ceremonia de la profesión: “con la magnificencia correspondiente a un acto tan serio y tan circunspecto, y más habiendo sus majestades de ser padrinos, como lo fueron, echando en este día el resto a sus generosas liberalidades”. Ana María se encontraba con “calentura de terciana” (paludismo), a la que tuvo que sobreponerse para estar a la altura del acto de profesión que “fue sin duda de los más regios”. Le dio el velo fray Juan de la Anunciación, padre general de la orden del Carmelo reformada:

“Este día comieron las reinas y sus damas y criadas en el convento. El rey fue con los grandes y criados de la real casa a la del duque de Osuna, donde en un jardín dio un espléndido y exquisito banquete a S. M. El gasto de la comunidad corrió de cuenta de su excelencia [el duque]”.

Para agradecer a los monarcas su presencia, el duque les hizo “regalos magníficos y brillantes e hizo exorbitantes gastos, haciendo tomar de cuenta suya las casas inmediatas al convento, quitaron ventanas y puertas para obviar incendio, habiendo de poner allí cocina, repostería y aparadores necesarios”.

El pliego citado de la Biblioteca Nacional contiene dos villancicos con la estructura habitual en esta época de estribillo y coplas y unas “seguidillas” que “se cantaron antes de alzar el Santísimo Sacramento” durante la celebración de la misa:

* [Villancico I]. Estribillo: “Atención, que este día una esposa esfera [sic] / Coplas: “Una virgen amante”. Se indica al final que se repite el estribillo.

* [Villancico II]. Estribillo: “La flor más hermosa” / Coplas: “En el pensil del Carmelo”. Se indica al final que se repite el estribillo.

* Seguidillas: “Nueva estrella se mira”.

En las seguidillas se da cuenta del apadrinamiento real y de la presencia de los monarcas en el evento. Al final de las seguidillas, se especifica: “Por un músico de la Real Capilla”. Todo apunta a que debió ser la capilla real, regida interinamente por Juan Francisco Gómez de Navas, la encargada de la interpretación de estos villancicos y del resto de la música con la que se solemnizó la ceremonia.

María Antonia de la Concepción falleció el 9 de agosto de 1713, a los 55 años de edad, en el convento de Santa Ana y San José. La mayor parte de los datos biográficos citados se repiten en el Sermón que en las honras de la venerable madre Mariana Antonia de la Concepción… predicó el R.P.F. Pedro de la Concepción, definidor general de los Carmelitas Descalzos

Fuente:

Villancicos, que se cantaron en la profession de la madre Mariana Antonia de la Concepcion, religiosa Carmelita Descalza, en el ... Convento de Santa Ana de Madrid, hija del ... Duque de Ossuna. [Madrid: 1687].

Sermon que en las honras de la venerable Madre Mariana Antonia de la Concepcion, Religiosa Carmelita Descalça en el Religiosissimo Convento de la Señora Santa Ana, y San Joseph de Madrid, y en el siglo hija de los Excelentissimos Duques de Ossuna. Madrid: 1714.

Biblioteca Nacional de España, mss. 10498. Índice de la vida de la V.M. María Ana Antonia de la Concepción, carmelita descalza en el convento de Santa Ana y San José de Madrid, priora que fue de él, y en el siglo, hija de los Duques de Osuna, D. Gaspar Téllez Girón y Dña. Felipa de Sandoval, Duquesa de Uceda, fue dama de la Reina Dña. María Luisa.Escrito por un Capellán de las Sras. Religiosas, sacado de varios papeles y exemplares

Bibliografía:

Rato Leguina, Gonzalo de, “La fundación del monasterio carmelita de Santa Ana y San José de Madrid y los comienzos de su comunidad”, en La clausura femenina en el Mundo Hispánico. Una fidelidad secular, vol. 1. San Lorenzo del Escorial: Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artísticas, 2011, 261-266.

Creado: 14 Mar 2022
Modificado: 29 Mar 2022
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan. "Villancicos para la profesión de Mariana Téllez Girón Gómez de Sandoval en el convento de Santa Ana y San José de Madrid", Paisajes Sonoros Históricos, 2022. ISSN: 2603-686X. http://historicalsoundscapes.com/evento/1420/madrid.
Recursos
Convento de Santa Ana y San José

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Villancicos, que se cantaron en la profession de la madre Mariana Antonia de la Concepcion

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