Procesión de San Sebastián

Ruiz Jiménez, Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988

Resumen

La procesión de San Sebastián se organizaba anualmente por la cofradía de San Sebastián y San Fabián. En 1614, fue elevada al rango de procesión general. La imagen del santo era trasladada a la catedral y desde allí, si el tiempo lo permitía, iba en procesión hasta el humilladero de San Sebastián, acompañada de un grupo de ministriles.

Palabras clave

procesión , vísperas , misa , proyecto cofradías , cofradías con advocaciones de santos y santas , salva de artillería , salva de mosquetes , procesión general , cofradía de los santos Sebastián y Fabián , cabildo de la catedral , cabildo de la ciudad , capilla musical de la catedral , ministriles , trompeta , cofrades


La hermandad de San Sebastián y San Fabián era la encargada de la organización de la procesión anual de este santo que se celebrada el 20 de enero. La hermandad fue fundada a principios del siglo XVI por los mercaderes de ganado, estableciéndose en los primeros años en el morabito que se había consagrado como ermita de San Sebastián en la entrada de los reyes católicos en la ciudad. Poco después pasó al convento de San Francisco de la Alhambra. En estos primeros años, la procesión iba hasta la ermita de San Sebastián. La aprobación de las reglas de esta hermandad se efectuó el 20 de mayo de 1531. Gracias a los bienes donados a la cofradía por uno de sus hermanos, Pedro Fernández de Arganda, fallecido en 1550, la hermandad construye un hospital, con su correspondiente iglesia, para la atención de sus empleados, criados y pastores, ubicado entre la plaza de Bibarrambla y la calle Virgen de los Plateros, junto al Zacatín, y la calle Príncipe, lugar al que traslada su sede desde la capilla del convento de San Francisco de la Alhambra, en 1555. La iglesia se reedificó en 1719. En 1835, con la desamortización, dejó de pertenecer a la cofradía pasando el edificio a manos del ayuntamiento en 1842, el cual ordenó su demolición en 1857 para prolongar la calle Príncipe hasta la plaza del Carmen.

En la procesión la imagen de San Sebastián era trasladada a la catedral y, siempre que el tiempo lo permitía, iba hasta el humilladero del mismo nombre, construido en 1538 y ubicado en la salida del puente del Genil, el cual estaba constituido por cuatro columnas de piedra que provistas de cuatro rejas custodiaban la imagen de un crucificado de alabastro que puede apreciarse en la plataforma de Ambrosio de Vico (nº 43). En la cruz, bajo la imagen, había un relieve de San Sebastián y, cerca de la base, había una inscripción con el siguiente texto: “La obra de esta cruz y humilladero hicieron los cofrades y hermanos de San Sebastián con las limosnas que para ello dieron las buenas gentes. Acabose año de 1538”.

La procesión ya se acompañaba de ministriles al menos desde 1543, cuando en una junta de la cofradía, celebrada en el hospital el 11 de mayo de ese año, acuerdan:

“Que el deán y cabildo de la santa iglesia catederal enviará en el día del santo o cualquier otro que se celebre la fiesta los cantores, ministriles y capitulo [debe ser capellanes] de coro para que digan las vísperas de San Sebastián en la ermita que hay cruzando el puente del Genil, al finalizar la alameda, donde se suele hacer. Deberán también enviar los ornamentos y plata y ornato para dichas vísperas y el día de la fiesta irán el deán y cabildo con todo su coro y ornato y han de llevar los ministriles, llevando pendón y cruz principal de la catedral y han de ir hasta el humilladero donde se dirá una oración y de allí a de volver con el santo y las imágenes que los hermanos llevasen...” como se hizo hasta entonces por acuerdo del deán y cabildo con la cofradía, desde 1543. Al regresar con la imagen a la catedral, se oficiaba la misa con el sermón correspondiente. Por el servicio de los capellanes, cantores, ministriles y campanero, la cofradía abonaría la cantidad de 12.000 maravedís de renta al año, pagado el día siguiente de haberse celebrado la fiesta.

Tras la gran epidemia de peste de 1587, el arzobispo Juan Méndez de Salvatierra, con el deán y cabildo de la catedral, acordaron el 18 de enero de 1588 decretar festivo el día de San Sebastián y San Fabián desde ese mismo año, lo cual se pregonó esa misma tarde con trompetas y atabales.

La procesión acrecentó su importancia con el impulso del arzobispo Pedro González de Mendoza y el cabildo catedralicio que, en 1614, la elevan a procesión general, lo que implicaba el acompañamiento de los cabildos de la catedral y ciudadano, y “de todas las religiones, cofradías y estandartes de oficios”, exonerando a los cofrades de San Sebantián del pago de los 100 ducados anuales que daban al cabildo. La cofradía llevaría a la imagen del santo entre el clero “y para su cumplimiento salió la procesión general con gran celebridad y aplauso de la gente el día del señor San Sebastián este dicho año, veinte de enero”. Al igual que en el resto de las procesiones generales, la costumbre establecía: “se dispara la artillería y mosquetería de esa Alhambra y castillo de Bibataubín, poniendo luminarias en sus almenas y torreones desde las primeras vísperas de dichas funciones”.

La ermita de San Sebastián fue reedificada en 1615.

El libro de cuentas conservado del hospital y cofradía de San Sebastián nos permite constatar el pago “a las chirimías que acompañaron a la procesión” entre 1582 y 1589. En este último año se libraron 18 reales para “los músicos la noche de San Sebastián”.

Un libro de censos de la cofradía de San Sebastián que ha llegado hasta nuestros días, da cuenta de los gastos del día de la fiesta de San Sebastián entre 1633 y 1635:

“A los ministriles de la vocación y llevar a la iglesia y traer al santo cuatro ducados” (1496 maravedís).

“Dos trompetas que fueron en la procesión”, a los que se pagaron 340 maravedís.

Archivo de la catedral de Granada, legajo 84-6; Archivo Histórico del Arzobispado de Granada. Libro de censos de la cofradía de San Sebastián. Libro de cuentas del hospital y cofradía de San Sebastián.

Fuente:

Archivo de la catedral de Granada, legajo 84-6; Archivo Histórico del Arzobispado de Granada. Libro de censos de la cofradía de San Sebastián. Libro de cuentas del hospital y cofradía de San Sebastián.

Bibliografía:

Garrido Atienza, Miguel. Antiguallas granadinas. La fiesta del Corpus. Granada: Imprenta de D. José López Guevara, 1889, 67-68.

Henríquez de Jorquera, Francisco, Anales de Granada, edición Antonio Marín Ocete [1934], estudio preliminar de Pedro Gan Giménez, índices de Luis Moreno Garzón. Granada: Universidad de Granada, 1987, 591.

Martín García, Mariano, "Un morabito granadino. La ermita de San Sebastián", Cuadernos de la Alhambra 13 (1977), 129-160.

Creado: 19 Ene 2017
Modificado: 19 Abr 2021
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan. "Procesión de San Sebastián", Paisajes Sonoros Históricos, 2017. ISSN: 2603-686X. http://historicalsoundscapes.com/evento/599/granada.


Recursos
Ermita de San Sebastián. Pedro Pérez de Castro (1856)

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San Sebastián. Anónimo (siglo XVII). Fotografía de Francisco López

San Sebastián. Anónimo (siglo XVII). Fotografía de Francisco López

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