Actividad cultual de la cofradía de la Presentación o de los mulatos

Ruiz Jiménez, Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988

Palabras clave

misa , vísperas , fiesta de la Presentación de María , proyecto cofradías , cofradías con advocaciones de santos y santas , cofradías étnicas , cofradías penitenciales , capilla de música , cofradía de la Presentación de Nuestra Señora o de los mulatos


La cofradía de la Presentación de Nuestra Señora fue fundada en 1572. Era cerrada, ya que estaba formada íntegramente por mulatos, esclavos y libres. Al parecer tuvo su primera sede en el hospital de Nuestra Señora de Belén y San Andrés, de tahoneros y panaderos, que estaba “en la Ballestilla, en la collación de San Salvador, junto a la compañía del nombre de Jesús”. Su estandarte era “de color blanco con cruz verde”. Pronto se trasladaría a la que sería su sede definitiva en la iglesia de San Ildefonso, donde ya se encontraba en 1579 y donde residía una parte importante de este colectivo étnico. Edificó su capilla, de unos 75 m2 y conocida como “de los mulatos”, en la iglesia de San Ildefonso en 1585, “accesoria a dicho templo”, “en el compás de la iglesia”, en la calle de los Mulatos. La cofradía poseía inicialmente una imagen de Nuestra Señora de la Presentación y un Ecce homo, ambas de vestir, que fueron renovadas a principios del siglo XVIII, a las que se incorporó, a finales del siglo XVII, un crucificado, y a las que se sumaban otras figuras menores y diversos cuadros que decoraban la capilla. Este crucificado que fue conocido como “el Cristo de los mulatos” es el que actualmente se conserva en la parroquia de la Magdalena con el título de Santísimo Cristo del Calvario, obra de Francisco de Ocampo (1612). En la década de 1690, las imágenes principales estaban en sus respectivos retablos, en la cabecera, el altar del Crucificado, con los del Ecce homo y la Virgen de la Presentación a derecha e izquierda de la puerta, respectivamente.

En 1715, la antigua figura de la Virgen se transformó en San Juan:

“Yten la cabeza que era de Nuestra Señora, se la di a Antonio de Quirós para que la hiciera de San Juan. Y le hizo armazón, pies y manos y lo encarnó de su mano el dicho Damián de Torres y de una cortina rosada le hice una túnica y de un frontal de expolín verde le hice una capa”. El dorador Damián de Torres confirma este hecho: “Una cabeza de Nuestra Señora, Francisco Gregorio de la Cruz la llevó a casa de Antonio de Quirós, maestro escultor, para que le pusiera pelo de estopa y cáñamo y luego el susodicho la llevó a casa del testigo para teñirle el pelo y ponerle de pintura bigotes”.

Las reglas de la cofradía de Nuestra Señora de la Presentación fueron aprobadas el 22 de marzo de 1596. A pesar del carácter extremadamente humilde de sus componentes, bastante numerosos ya en 1579, la cofradía mantenía una actividad cultual regular, cuya frecuencia y ornato variaba en función del estado de su precaria economía. Su capilla permanecía abierta hasta el mediodía  “con mucha asistencia y devoción de gentes que a ella vienen a hacer oración”. Celebraban misa todos los días de fiesta, además de sus festejos propios entre los que destacaba la festividad de Nuestra Señora de la Presentación “con misa cantada solemne y acompañamiento de clérigos y su sermón”, sufragada principalmente con las limosnas recaudadas con el altar del Ecce homo que instalaban enfrente de la iglesia, en la calle de las Águilas, los viernes y días de fiesta. Cuando los fondos lo permitían se documenta la presencia de una capilla de música (en 1719, se descargan “de la música sesenta reales”) y de pirotecnia (“cohetes”). El progresivo descenso de la población mulata en el siglo XVIII corrió paralelo a la decadencia de esta cofradía que, en 1712, se traslada a una capilla en el interior de la iglesia de San Ildefonso en la que permanecería hasta 1727, cuando regrese a su primitiva localización. Esa capilla, que anteriormente había sido de la cofradía de los barberos y después de la de San Pedro, se ubicada a la derecha del altar mayor, junto a la puerta de la sacristía y vecina al altar de Nuestra Señora de la Paz y en ella se reorganizaron las imágenes que la cofradía de los mulatos poseía. En la segunda mitad del siglo XVIII, la actividad cultual prácticamente desapareció y ya no volvería a recuperarse.

Dejaremos para otro evento, la procesión anual de disciplina que la cofradía de los mulatos realizaba en la Semana Santa hispalense.

Fuente:

Bibliografía:

CAMACHO MARTÍNEZ, Ignacio. La hermandad de los mulatos de Sevilla. Sevilla, Ayuntamiento, 1998, pp. 62-76, 105-121, 146-150, 156-159, 206-208.


Creado: 28 May 2017
Modificado: 01 Ago 2020
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan. "Actividad cultual de la cofradía de la Presentación o de los mulatos", Paisajes Sonoros Históricos, 2017. ISSN: 2603-686X. http://historicalsoundscapes.com/evento/655/sevilla.


Recursos
El Santísimo Cristo del Calvario (Cristo de los mulatos). Francisco de Ocampo (1612). Fotografía de Manuel Francisco Álvarez Ruiz

El Santísimo Cristo del Calvario (Cristo de los mulatos). Francisco de Ocampo (1612). Fotografía de Manuel Francisco Álvarez Ruiz

La mulata (c. 1622). Diego Velázquez

La mulata (c. 1622). Diego Velázquez

Regina coeli, a 8 voces. Francisco Guerrero